Salmos 39:7
Día 29
Devocional escrito por Cirilo Maciel
Salmos 39:7 Y ahora, Señor ¿ qué esperaré? Mi esperanza está en ti
El versículo de este Salmo cita que el salmista estaba transitando una enfermedad y se encontraba en angustia, pero él sabía que su esperanza estaba en Dios, en medio de sus luchas y dolor su confianza estaba puesta solamente en el Señor.
El Rey David comprendió que podía encontrar la paz y la fortaleza a través de su fe.
● La palabra ‘’Esperar’’ en Hebreo se traduce como QAVAH y significa aguardar con esperanza, expectativa y paciencia.
Salmos 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío.’
Salmos 130:2 Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos. A la voz de mi
súplica.
Salmos 130:5 Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
Como el Rey David podemos clamar al Señor mediante la oración y súplica con quebrantamiento del corazón, que él es bueno y fiel, él es nuestra fortaleza y nuestro escudo en momentos de dificultades y pruebas. Qué podamos entender que, a veces, sus tiempos no coinciden con nuestros tiempos, y sus planes son mejores que los nuestros.
● La esperanza es la confianza y la fe de que nuestro Señor nos bendecirá cumpliendo Sus Promesas que ha anunciado a los justos.
Salmos 71:5 Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, seguridad mía
desde mi juventud.
Romanos 15:13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Este versículo nos enseña que así como el Salmista tuvo esperanza en Dios, nosotros también tenemos que depositar nuestra fe y confianza en el Señor.
A pesar de las situaciones que nos toque transitar, aunque no veamos de inmediato larespuesta, Él tiene el control absoluto de nuestras vidas.
Más aún cuando caminamos haciendo Su Voluntad y poniendo por obra Sus Palabras.
Génesis 49:18 Tu salvación esperé, oh Jehová.
Salmos 40:1-2 Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi
clamor. 2Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo
cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Salmos 38:21-22 No me desampares, oh Jehová; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, Oh Señor, mi salvación.
Padre, te damos gracias porque a la Luz de Tu Palabra,
a pesar de los momentos difíciles que vendrán,
que siempre nos venga a la consciencia
que en esta vida, te
tenemos a Ti, Señor.
Qué tú eres nuestra
esperanza de vida.
Te pido Señor por todas
esas personas que están
atravesando por
diferentes luchas y enfermedades,
en estos tiempos
difíciles, aun aguardando una respuesta.
Qué tú nos hagas
recordar que en Ti
está nuestra confianza y
esperanza, solo en Ti mi Señor.