Domingo, 29 de Diciembre del 2024

Salmos 39:7

Día 29

Devocional escrito por Cirilo Maciel

Salmos 39:7 Y ahora, Señor ¿ qué esperaré? Mi esperanza está en ti

 

El versículo de este Salmo cita que el salmista estaba transitando una enfermedad y se encontraba en angustia, pero él sabía que su esperanza estaba en Dios, en medio de sus luchas y dolor su confianza estaba puesta solamente en el Señor.

El Rey David comprendió que podía encontrar la paz y la fortaleza a través de su fe.

 

● La palabra ‘’Esperar’’ en Hebreo se traduce como QAVAH y significa aguardar con esperanza, expectativa y paciencia.

Salmos 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío.’

 

Salmos 130:2 Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos. A la voz de mi súplica.

 

Salmos 130:5 Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.

 

Como el Rey David podemos clamar al Señor mediante la oración y súplica con quebrantamiento del corazón, que él es bueno y fiel, él es nuestra fortaleza y nuestro escudo en momentos de dificultades y pruebas. Qué podamos entender que, a veces, sus tiempos no coinciden con nuestros tiempos, y sus planes son mejores que los nuestros.

 

● La esperanza es la confianza y la fe de que nuestro Señor nos bendecirá cumpliendo Sus Promesas que ha anunciado a los justos.

 

Salmos 71:5 Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, seguridad mía desde mi juventud.

 

Romanos 15:13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

 

Este versículo nos enseña que así como el Salmista tuvo esperanza en Dios, nosotros también tenemos que depositar nuestra fe y confianza en el Señor.

A pesar de las situaciones que nos toque transitar, aunque no veamos de inmediato larespuesta, Él tiene el control absoluto de nuestras vidas.

Más aún cuando caminamos haciendo Su Voluntad y poniendo por obra Sus Palabras.

 

Génesis 49:18 Tu salvación esperé, oh Jehová.

 

Salmos 40:1-2 Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. 2Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

 

Salmos 38:21-22 No me desampares, oh Jehová; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, Oh Señor, mi salvación.

 

Padre, te damos gracias porque a la Luz de Tu Palabra,

a pesar de los momentos difíciles que vendrán,

que  siempre nos venga a la consciencia

que en esta vida, te tenemos a Ti, Señor.

Qué tú eres nuestra esperanza de vida.

Te pido Señor por todas esas personas que están

atravesando por diferentes luchas y enfermedades,

en estos tiempos difíciles, aun aguardando una respuesta.

Qué tú nos hagas recordar que en Ti

está nuestra confianza y esperanza, solo en Ti mi Señor.