Jueves, 17 de Abril del 2025

Salmos 42:2

Día 17

Devocional escrito por Osvaldo Alfieri Hijo

Salmos 42:2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo … 


Como se suele recomendar lea el capítulo completo para mayor entendimiento del contexto de esta Palabra y no quede solo encerrado en una oración.

Toda La Palabra tiene Riqueza Espiritual y este Salmo en su conjunto aporta muchísimo, podríamos reflexionar escribiendo miles de líneas sobre él.


Como dato informativo: En la historia de Israel, durante el Éxodo, hubo una rebelión contra el liderazgo de Moisés dirigida por un tal Coré junto a otros doscientos cincuenta líderes.

Dios juzgó esa rebelión y todos murieron, sin embargo los propios hijos de Coré que no adhirieron con la rebeldía de su padre se salvaron. 

Ellos sirvieron a Dios.

El Salmo 42 tiene una reseña como de autoría y dice:

Al músico principal, Masquil de los hijos de Coré.


Masquil es un término usado para referirse a Instrucción. 

Es una revelación que inspira y transmite sabiduría, estimula la reflexión e inteligencia.


  • Este Salmo no es una alabanza o una canción, es más: una expresión para instruir, enseñar, hacer meditar y tomarlo como una lección para nuestra relación con Dios


Se estima que esta inspiración fue escrita por uno de los descendientes de los hijos de Coré, ya que en la época de David servían en el área de la alabanza. 

2 Crónicas 20:19 Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.


El Salmista se encontraba lejos de Jerusalén, por lo que menciona el monte Misar que es una colina cercana al monte Hermón. 

Por alguna razón llevaba tiempo distanciado y rodeado incluso de incrédulos y quienes se oponían a su fe y no podía regresar a Jerusalén, a su servicio en el Templo.


La distancia entre este monte y Jerusalén es de 658 km y en la actualidad se encuentra ubicado entre la frontera de Siria y Líbano al norte de Israel.


Toda esta situación , muy bien relatada y descripta, cuenta con total sinceridad el sentir del Salmista, producto de la distancia con el servicio a Dios. 

Si bien, él entendía que Dios estaba en todos lados y aun en esta dificultad lo acompañaba, el Salmista necesitaba estar en la Presencia de Dios. 


Recordemos que en esos tiempos la Presencia de Dios solo se manifestaba en el Templo, al no poder participar del servicio, el autor se encontraba imposibilitado de palpar, sentir y habitar la Presencia de Dios.


El versículo que nos reúne dice: 

Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo…


Disfrutar la comunión con Dios era una necesidad urgente para su alma, no lo veía solo como un privilegio, sino como una necesidad absoluta.

El Salmista no tenía sed de agua, sino de Dios. 


La bebida y la sed son ilustraciones comunes de la necesidad espiritual del hombre y  la Provisión de Dios. 

Sin embargo, el énfasis está puesto en la desesperación de la necesidad.


Comparado con el hambre, la sed muestra una necesidad aún más urgente. 

El hambre se puede pelear, pero la sed es terrible, insaciable, clamorosa, mortal.

Su sed no era solo de estar en el Templo y el servicio, sino de sentir la comunión y Presencia de Dios mismo.


El dolor es siempre una sensación de carencia. 

El dolor del duelo, es la sensación de pérdida de un ser querido. 

El dolor de la enfermedad, es la falta de salud. 

El dolor supremo, es el sentimiento de falta de Dios. 

Este era el dolor del Salmista.


El Dios Vivo está representado en estos tres conceptos:

  • Solo Él tiene vida en Sí Mismo y de Sí Mismo.

  • Solo Él da vida.

  • Él es distinto de los dioses muertos e imaginarios de los paganos.


Es mi deseo, Amigo y Hermano querido, que tal como el Salmo lo aclara, este Masquil, expresión de instrucción, reflexión, enseñanza y estimulo de inteligencia y sabiduría, llene su corazón y lo aliente en este camino con Dios.


La distancia un día llega, el momento difícil, la separación, el llanto, y la necesidad extrema de repente pueden tocar nuestra puerta. 


Nadie está exento, pero lo importante es encontrar esa Presencia. 

Hoy, en la actualidad, El Señor está presente, Jesús prometió que estaría con nosotros hasta el fin.

Dios no habita solo en los Templos, Su Espíritu Santo habita en el corazón de aquellos que reconocen a Jesucristo como su Señor y Salvador.


El vacío o el dolor por el que estés atravesando nunca será mayor a la Gloria y el Poder de nuestro Dios.

Él tiene el Poder de cambiar cualquier pronóstico y traernos Su Paz.

Bendiciones.