Salmos 57:1
Día 14
Devocional escrito por Roxana Astudillo de Díaz
Salmos 57:1… En las sombras de tus alas me ampararé hasta que pasen los
quebrantos.
Este Salmo inspirado por El Espíritu Santo a través de David, Siervo de Dios, en un
tiempo donde estaba siendo perseguido por Saúl, rey de Israel, para darle
muerte por causa de celos y envidia.
David comienza pidiendo
a Dios que tuviera misericordia, porque su confianza estaba puesta en Él.
Lo reconocía como su Dios, le estaba pidiendo que se
compadeciera por la mala situación que estaba pasado: nada más ni nada menos,
lo estaban persiguiendo para quitarle la
vida.
Hoy en día cuántas situaciones quieren traer destrucción
y muerte, enfermedad, separación, problemas económicos, en la familia, violencia,
maldad, etc.
El enemigo de Dios, satanás, no descansa, él está más que
interesado en destruir y matar la Creación de Dios y a Sus Escogidos, a los que
son llamados para un Propósito en esta vida.
·
David en su juventud había sido escogido por Dios para ser rey en Israel
1 Samuel 16:1-3 Dijo Jehová
a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no
reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de
Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey. 2 Y dijo
Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: Toma
contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer sacrificio a Jehová he
venido. 3 Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré
lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.
Obviamente esto no iba a ser de un día para otro, llevó
mucho tiempo.
Y lo mismo es sucede con nosotros, para el Propósito que El
Señor tiene con nuestras vidas.
Esto también tiene su proceso, la vida es una escuela, es un día a día,
nunca dejamos de aprender.
Esto del día a día, en este tiempo para mí, fue algo que experimenté
teniendo a mi Mamá internada, por varios momentos ella estuvo entre la muerte y
la vida, y me encontré rogándole a Dios por un milagro, diciéndole que se haga Su Voluntad,
pidiéndole que me ayudara.
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En la sombra de tus alas me ampararé
Cuántas veces vimos imágenes de aves cubriendo bajo sus
alas a sus pichones, donde les daban calor y cuidado, de sólo observar esa imagen nos da mucha ternura.
Esta ilustración la hemos usado de ejemplo infinidad de veces:
si un animalito se ocupa de su cría, nosotros también como padres nos ocupamos
del cuidado y de proteger a nuestros hijos.
¡Cuánto más Dios se ocupará de nosotros, nuestro Padre
Amoroso!
Siendo el Creador y Dador de la vida de todo ser viviente.
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¿Qué es lo que te persigue para destruirte? ¿Quién es tu amparo?
Declaremos esta hermosa expresión de confianza que hizo David:
Dios Tu Eres, mi Amparo,
mi Fortaleza, eres mi Libertador.
Hoy sigue guardando la vida de mi madre, me da esperanza y confianza en esperar y creer en un milagro…
Dios es Bueno, amparémonos
bajo Sus Alas.