Sábado, 14 de Diciembre del 2024

Salmos 57:1

Día 14

Devocional escrito por Roxana Astudillo de Díaz

Salmos 57:1… En las sombras de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos.

 

Este Salmo inspirado por El Espíritu  Santo a través de David, Siervo de Dios, en un tiempo donde estaba siendo perseguido por Saúl, rey de Israel, para darle muerte por causa de celos  y envidia.

David  comienza pidiendo a Dios que tuviera misericordia, porque su confianza estaba puesta en Él.

Lo reconocía como su Dios, le estaba pidiendo que se compadeciera por la mala situación que estaba pasado: nada más ni nada menos, lo estaban persiguiendo para  quitarle la vida.

 

Hoy en día cuántas situaciones quieren traer destrucción y muerte, enfermedad, separación, problemas económicos, en la familia, violencia, maldad, etc.

El enemigo de Dios, satanás, no descansa, él está más que interesado en destruir y matar la Creación de Dios y a Sus Escogidos, a los que son llamados para un Propósito en esta vida.

 

·        David en su juventud había sido escogido por Dios para ser rey en Israel

 

1 Samuel 16:1-3 Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey. 2 Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer sacrificio a Jehová he venido. 3 Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.

 

Obviamente esto no iba a ser de un día para otro, llevó mucho tiempo.

Y lo mismo es sucede con nosotros, para el Propósito que El Señor tiene con nuestras vidas.

Esto también tiene su proceso, la vida es una escuela, es un día a día, nunca dejamos de aprender.

 

Esto del día a día, en este tiempo para mí, fue algo que experimenté teniendo a mi Mamá internada, por varios momentos ella estuvo entre la muerte y la vida, y me encontré rogándole a Dios por un milagro, diciéndole que se haga Su Voluntad, pidiéndole que me ayudara.

 

·        En la sombra de tus alas me ampararé

Cuántas veces vimos imágenes de aves cubriendo bajo sus alas a sus pichones, donde les daban calor y cuidado,  de sólo observar esa imagen nos da mucha ternura.

Esta ilustración la hemos usado de ejemplo infinidad de veces: si un animalito se ocupa de su cría, nosotros también como padres nos ocupamos del cuidado y de proteger a nuestros hijos.

¡Cuánto más Dios se ocupará de nosotros, nuestro Padre Amoroso!

Siendo el Creador y Dador de la vida de todo ser viviente.


 

·        ¿Qué es lo que te persigue para destruirte? ¿Quién es tu amparo?


Declaremos esta hermosa expresión de confianza que hizo David:

Dios Tu Eres, mi Amparo, mi Fortaleza, eres mi Libertador.

Hoy sigue guardando la vida de mi madre, me da esperanza y confianza en esperar y creer  en un milagro…

Dios es Bueno, amparémonos bajo Sus Alas.