Viernes, 24 de Abril del 2026

Salmos 66:17

Día 24

Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves

Salmos 66:17 A él clamé con mi boca, Y fue exaltado con mi lengua.

 

Este Salmo es una invitación a alabar a Dios ser agradecidos por Su Fidelidad.

El Autor del mismo recuerda las Obras Poderosas de Dios.

Salmos 66: 5-6 Venid, y ved las obras de Dios, Temible en hechos sobre los hijos de los hombres.  6 Volvió el mar en seco; Por el río pasaron a pie; Allí en él nos alegramos.

 

Cruzar el mar en tierra firme:

Éxodo 14:21 Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

 

Destaca que Dios por medio de las pruebas, que Él mismo nos permite pasar, son con el propósito de purificarnos, tal como se refina la plata.

Salmos 66: 10 Porque tú nos probaste, oh Dios; Nos ensayaste como se afina la plata.

 

Es por eso que nunca debemos de quejarnos cuando estamos en diversas pruebas y aflicciones, sino que hay que aceptarlas, para luego dar testimonio de nuestra fe.

Sin duda el salmista fue alguien que experimentó diversas pruebas, y momentos de gran aflicción, pero también pudo comprobar que Dios siempre estuvo a su lado.

 

·        A él clamé con mi boca…

Dios es Fiel y responde al clamor de Su Pueblo Escogido.

Éxodo 2:23-25 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.  24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.  25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

 

El devocional de este día nos muestra que la oración no se trata solo de pedir, sino también de agradecer con alabanza de gratitud.

Destaca que podemos acudir a Dios con nuestras necesidades y adversidades, sabiendo que Él escucha y que es Digno de alabar Su Poderoso Nombre.

 

Cuando el Pueblo de Israel enfrentaba distintas adversidades, clamaban a Dios en busca de ayuda.

La palabra clamar, del hebreo QARA, implica una invocación desesperada y urgente.

No es un susurro, sino un grito de auxilio nacido de una necesidad profunda o angustia

 

Salmos 18:6 En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.

 

Salmos 77:1-2 Con mi voz clamé a Dios, A Dios clamé, y él me escuchará. 2 Al Señor busqué en el día de mi angustia; Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; Mi alma rehusaba consuelo.

 

Jonás 2:2 Y Dijo Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste.

 

Clamar al Dios de las respuestas no solo es aceptable, si no también alentador.


 ·        …Y fue exaltado...

Miremos qué significa "exaltado", la palabra en hebreo es RUM, sugiere elevar o poner en alto el Nombre de Dios.

Indica que la Respuesta de Nuestro Padre fue tan evidente, que el lamento se transformó en un reconocimiento de Su Grandeza.

 

Salmos 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

 

Salmos 108:5 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios, Y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria.

 

Job 36:22 He aquí que Dios es excelso en su poder; ¿Qué enseñador semejante a él?

 

·        … Con mi lengua.

La lengua ahora se convierte en un instrumento de testimonio público para Glorificar a Dios por Su Poderosa Liberación.

 

No debemos de olvidar de que podemos acudir a Dios en cualquier momento y que Él siempre está dispuesto a escucharnos.

Allí encontraremos las fuerzas y el consuelo en medio de toda aflicción.

No nos olvidemos de exaltar Su Nombre.

¡¡¡BENDICIONES!!!