Sábado, 16 de Diciembre del 2023

Salmos 73:25

                                                                                                                                                                        Día 16

Salmos 73:25 ¿A quién tengo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.

 

Asaf, era el director de la alabanza de David,  escribió 12 preciosos salmos, su nombre significa “Recolector”.

Asaf le sucedió algo que constantemente nos acontece a nosotros, nos detenemos a ver lo que pasa a nuestro alrededor y nos sentimos tan abrumados, ante muchas cosas que no les encontramos explicación ni lógica.

Este hombre casi cae de la gracia…

Salmos 73:2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.

  

Sin embargo testificaba que en los momentos de debilidad encontró respuesta certera en un glorioso lugar: El Santuario de Dios, allí siempre que le busquemos, El Señor nos hará volver en sí de nuestro error.

 

Qué bien nos sentimos cuando tenemos alguna necesidad, y sabemos que contamos con alguien que nos puede brindar su ayuda, en forma efectiva. Él sabía que podía contar con Dios.

Salmos 73:25¿A quién tengo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.

 

Aunque estas palabras expresan un sentimiento profundo, de un alma que tiene una gran confianza en su Dios, muchas veces en nuestra debilidad, podemos ser asaltados por sentimientos y reacciones que no condicen con lo que decimos creer.

La envidia, según el diccionario es la tristeza o pesar del bien ajeno.

Se supone que ese malvado sentimiento no debería encontrar lugar en el corazón de un creyente, y mucho menos en un adorador…

Asaf tuvo envidia y era de los malvados que prosperaban… como decir “cómo me gustaría lograr la prosperidad de un delincuente, de un ladrón…”

Es incomprensible, pero muchos Hijos de Dios por observar cómo actúa la gente del mundo, y a pesar de ver como su falta de temor de Dios los lleva a transitar caminos en tinieblas, hacer negociaciones oscuras, obtener cosas mal habidas… les envidian…

¿Quién siendo llamado a santidad, quisiera tocar lo inmundo? 

Cuando la debilidad asalta a un creyente, el enemigo intentará de todas formas, que éste concrete el pecado, para que deshonre al  Señor.

Debemos saber y estar atentos para fortalecernos en Dios, porque la envidia nos alejará de Su Presencia .

 

Asaf padeció la envidia, fue objeto de este mal.

Salmos 73:3 Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos.

Salmos 73:12 He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.

 

Y aunque pensemos que sería imposible vivir algo parecido, debemos estar vigilantes en oración.

Vivimos en tiempos de mucha corrupción, donde muchos cosechan riquezas de formas insospechadas…y muchos otros pasan carencias, necesidades… atención a esto para no caer en la trampa del enemigo.

 

Asaf paso por esta  triste experiencia, al poner su mirada en las apariencias de esta vida terrenal, haciendo comparaciones de sucesos entre las injusticias que sucedían y había estado a punto de que su alma claudique, al ver que a los malos las cosas le marchaban bien, y a los justos les acontecía como si ellos eran verdaderamente los impíos.

 

Encarcelado por la envidia, no podía ver la grandeza de Dios.

Su mente confundida quería comprender lo que pasaba, lo que terminó siendo una carga insoportable.

Salmos 73:16 Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí,

 

Por todo esto, estuvo a punto de resbalar, por poco sus pies tomaron el sendero de los malos.

Caminó por la cornisa, sufriendo entre pensamientos, enfrentaba una batalla espiritual, tenía que volver a la cordura… y solo lo lograría entrando en el Santuario, dentro del Santuario, la Presencia de Dios podría hacerlo volver en sí.

 

Su fe le llevo a echar el freno a su locura, y la cordura se hizo manifiesta una vez que hubo entrado en la Presencia de Dios, dentro del Santuario.

Salmos  73:17 Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.

 

 

La envidia lo llenó de amargura en el corazón y se hizo necio e ignorante…

Estuvo casi en el desfiladero…torpe y sin entendimiento, como un loco.

Salmos  73:21-22 Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas. 22 Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti.


Asaf al darse cuenta confesó su ignorancia comparándose con una bestia sin entendimiento, pero cuando salió de la oscuridad, valoró lo que  poseìa en Dios, con relación a su presente y a su futuro, y nadie era más rico que él.

Salmos  73:23-24 Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha. 24 Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.

 

Cuando se nos agotan las fuerzas, Dios nos dará ayuda para salir adelante

Es entonces cuando nos damos cuenta de que Dios es nuestra mayor necesidad, y si lo tenemos a Él, ninguna cosa nos faltará.

Como el salmista, deberíamos decir al Señor fuera de ti nada deseo en la tierra

Ø No significa este anhelo expresado que excluye todo cuanto no sea de Dios, sino más bien, lo que expresa es que El Señor debe ocupar el Lugar Prioritario en Nuestras Vidas.

Ø Sin olvidar que mucho más importante que las bendiciones de Dios, es El Señor de las bendiciones.

Ø Estar satisfechos en Él, aun en situaciones de necesidades o privaciones en esta tierra, es evidencia de madurez espiritual, y el mejor camino para superar las frustraciones.

 

Otros creyentes nos dejan valiosas enseñanzas y consejos:

El Apóstol Pablo podía escribir desde la prisión en Roma a los cristianos filipenses diciéndoles con palabras de gozo.

Filipenses 4:11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

 

Para el Rey David, Dios significaba su herencia, su todo.

Salmos 16:1-2 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. 2 Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.

 

El Rey Salomón escribió de donde provenía su mayor riqueza, acerca de la bendición del Señor.

Proverbios 10:22 La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.

 

Ø Cuando el alma se siente protegida por Dios, ya no desea ninguna otra cosa para sentirse feliz.

Ø Sentirse Hijo de Dios es saberse dueño de todas las cosas.

Ø Pero ninguna cosa ni en los cielos, ni en la tierra, es para el creyente primordial, sino Dios mismo.

 

Asaf, era un hombre rico, aunque él se había sentido muy desgraciado cuando aparto su mirada de su herencia en Dios, y la había puesto en las riquezas de la tierra.

 

  • La tierra tiene muchas cosas que aparentan ser el camino de la felicidad.

Es debido a esto, que los humanos ponemos nuestros deseos en poseerlas.

2 Corintios 4:18  no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

 

  • La tierra y todo lo que contiene se pasa y su gloria, es tan corta como la vida de una flor.

1 Juan 2:16-17 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida no provienen del Padre, sino del mundo. 17Y el mundo se pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

 

  • La tierra tiene muchas cosas deseables para nuestro corazón.

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Hay cosas que nos son necesarias mientras dure nuestra vida aquí y debemos hacer buen uso de ellas para nuestro bien.

Pero lo que no debemos hacer de esas cosas nuestro fin, pues entonces todo terminará en frustración.

 

Dios ha prometido darnos lo necesario, inclusive las aflicciones, pues forjaran nuestra fe y acercaran nuestro corazón a Su Presencia.

En Cristo estamos completos.

Colosenses 2:10  y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Nada de lo que podamos padecer aquí, será comparado con La Gloria venidera.

Seamos adoradores en todo momento y aprendamos a contentarnos en todo.