Salmos 75:1
Día 9
Devocional escrito por Juan Díaz
Salmos 75:1 Gracias te
damos, oh Dios, gracias te damos…
Este Salmo es una declaración de
gratitud que establece un tono de absoluta confianza en la Soberanía de Dios.
Ø La gratitud no nace de la nada, surge de la memoria.
Ø Las maravillas y milagros que pudimos vivir en nuestra vida son la
evidencia de que Dios es Fiel.
Este texto nos enseña que la mejor
respuesta ante la incertidumbre es recordar lo que Dios ya hizo en el pasado.
Si Él ya actuó antes, significa que
sigue estando cerca para actuar ahora.
Es un recordatorio de que Dios no habita en el pasado, sino que Su Poder es una realidad presente que merece un agradecimiento constante.
Si leemos este Salmo unos
versículos más adelante, se puede ver una clara advertencia sobre la arrogancia
del ser humano.
Más allá de su postura de
agradecimiento, el Salmista cambia drásticamente el tono de La Escritura, como
se puede ver en los siguientes versículos.
Salmos 75: 4-7 Dije a los
insensatos: No os infatuéis; Y a los impíos: No os enorgullezcáis; 5 No
hagáis alarde de vuestro poder; No habléis con cerviz erguida. 6 Porque ni
de oriente ni de occidente, Ni del desierto viene el enaltecimiento. 7 Mas
Dios es el juez; A este humilla, y a aquel enaltece.
·
Los versículos 4 y 5 señalan directamente hacia actitudes
como la arrogancia, la soberbia, el orgullo y la rebelión.
Y
no solo eso, sino que además jactarse de esas actitudes no es algo que agrade a
Dios de ninguna manera.
Cuando dice “No habléis con cerviz erguida” se refiere a la nuca o parte
posterior del cuello.
Un animal con la cerviz erguida o rígida es un animal indomable, que se niega a bajar la cabeza ante su dueño.
Estos versículos advierten a los
que confían en sus propias fuerzas que esa postura de superioridad es una
ilusión, porque frente al Verdadero Poder de Dios, cualquier demostración de
fuerza humana se queda en nada.
·
En el versículo 6, el Salmista aclara que el éxito, (“el enaltecimiento”) no
proviene de ninguna dirección de la tierra (ni del oriente, ni del occidente,
ni del desierto)
En la actualidad se puede asociar a
que ningún poder político, ideología o cualquier recurso puramente humano
garantiza una “victoria” en la vida de una persona.
·
En el versículo 7, Se establece la gran verdad del pasaje: Dios es el Único Juez Supremo.
El poder político o cualquier
estatus no son definitivos, ya que es Dios Quien tiene la Última Palabra para humillar al soberbio y exaltar al humilde.
Estos versículos son un freno para el ego humano.
Dejan claro que el orgullo es una idea
y que el verdadero control del destino y de la historia le pertenece únicamente
a Dios.
Volviendo al versículo 1 y conectándolo con esta advertencia contra el orgullo, la gratitud adquiere un peso muchísimo más profundo.
No es un simple “Gracias”, es la contra
directa ante la soberbia que se critica más adelante.
Ø Dar gracias es un acto de profunda humildad: implica reconocer que lo
que tenemos o lo que somos no lo logramos solos, sino que proviene de Dios.
Ø El soberbio se alaba a sí mismo; el agradecido alaba a su Creador.
Recordar lo que Dios hizo en el
pasado es la forma en que una persona se mantiene humilde y enfocado en que el “enaltecimiento”
viene del cielo y no de la tierra.
La gratitud en este Salmo es la
base de una vida espiritual sana.
Mientras el insensato se llena de
orgullo por su propio poder, el creyente se llena de gratitud porque sabe que
su única seguridad real es ni más ni menos que el Padre.
Ø Este Salmo nos aconseja y nos alienta a humillarnos y agradecer a Dios constantemente.
Ø Nos invita a alejarnos de nuestro orgullo, ya sea hasta en lo más mínimo.
Ø Y reconocer que nuestro destino depende ciento por ciento de Él y nadie
más.
Salmos 138:6 Porque
Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
Si nos humillamos y abandonamos
verdaderamente nuestra arrogancia, Dios en Su Enorme Gracia nos va a recibir
con los brazos abiertos, dispuesto a reafirmar nuestras vidas.
Dios te bendiga.