Salmos 75:7
Día 22 Devocional escrito por Celia Vega Salmos 75:7 …Dios es el juez; a éste humilla, y a aquél enaltece. Este capítulo se le atribuye al Salmista Asaf, nos habla de la Soberanía y la Justicia de Dios. Este Salmo es una canción de acción de gracias y alabanza, que enfatiza el Justo Juicio de Dios y Su Control. También hay una declaración de Dios afirmándose como el JUEZ SUPREMO y esta Proclamación Divina representa que Su Tiempo y Juicio son Perfectos y Justos, mientras que en el mundo prevalece la imparcialidad y la injusticia, Él prevalece en Justicia. Salmos 75:2 Al tiempo que señalaré Yo juzgaré rectamente. En el verso 7 es central en este Salmo, describe la Omnipotencia y Parcialidad de Sus Juicios declarando: Su Soberanía: Es la Autoridad Suprema sobre toda la creación y tiene la potestad de levantar o derribar. El control del Señor se extiende sobre todo aspecto de la vida, sobre líderes y naciones, reyes e imperios. Daniel 2.21 El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Equidad y justicia: “A éste humilla y al otro abate” acentúa Su Compromiso con ejercer justicia, y que no será influenciado por nada. Que importante es entender esto, porque nos genera confianza y dependencia, que hay alguien que obra ante todos con equidad, animándonos a desear esa Justicia en humildad. Santiago 4.10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará… Esperanza para los oprimidos: El Salmos 75 ofrece esperanza y consuelo al humilde, y que actuará a su debido tiempo para traer justicia. El Juicio de Dios asegura que los oprimidos serán enaltecidos y los altivos humillados. Jesucristo afirma este principio. Mateo 23:12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. El orgullo y la humildad se oponen. El orgullo es el pecado con que más se lucha, por ejemplo: al discutir, el ego ejerce presión en demostrar en que tiene razón o al tener éxito, el ego ejerce presión para atribuirse el mérito. En cambio, la humildad nos hace agradecidos, sumisos, temerosos de lo Divino, sencillos, pacientes, tolerantes, nos acerca a las personas y a Dios. Un ejemplo de orgullo fue el rey Uzías, te invito a que leas 2 Crónicas 26. Uzías comenzó a reinar a los 16 años a Jerusalén, su reinado duró 52 años. Al principio hizo lo bueno delante de Dios, pero su desenlace terminó mal. 2 Crónicas 26.5 Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó. Uzías tuvo muchas habilidades, entre las cuales creo armamentos para la milicia innovadoras para la época, y su fama se extendió por todos lados y fue ayudado por Dios maravillosamente hasta hacerse poderoso. Pero cuando su ego creció, perdió todo. 2 Crónicas 26.16 Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quema incienso en el altar. Este rey quiso usurpar el derecho de los sacerdotes al quemar incienso (algo que no le correspondía hacer solo estaba reservados para los elegidos). Su éxito y fama lo mareó y lo llevó a su ruina, y por este acto El Señor lo castigó con lepra, símbolo de desobediencia y orgullo. Empezó bien y termino mal, que El Espíritu Santo nos ayude a NO tener mayor concepto de sí mismo del que debemos tener. A Dios no se le escapa nada, este ejemplo muestra Su Equidad y Justicia, porque Él es Omnisciente, conoce todos los pensamientos y sentimientos más profundos y las intenciones del corazón. El que ve en lo secreto saca a luz lo oculto y las tinieblas. Dios, El Omnipotente tiene el Poder de actuar y el Omnipresente está en todos los momentos y no podemos huir de su mirada. Qué importante es examinarnos y hacernos estas preguntas: ¿Hay orgullo en nuestro corazón?, ¿Nos gusta que nos elogien, exalten o aprueben lo que hacemos?, ¿Podemos callar ante una opinión diferente y aceptarla?, ¿Tenemos en alta estima al Hermano de la Iglesia, compañeros de trabajo, amigos, familia?, ¿Aceptamos un consejo o sugerencias?, ¿Tienes la necesidad de tener el control de todo? ¿Reconoces tus errores?, ¿Pedimos perdón? Hay tantos ejemplos que nos lleva a confrontarnos con nuestro ego, pero consideremos sus consecuencias, el daño que puede hacer al entorno en el que nos movemos. Qué importante es reconocer que debemos quebrar el yugo del orgullo bajo la Justicia del Aquel que nos conoce, porque si nos humillamos hallaremos Gracia Divina y Perdón. 1 Pedro 5:5b - 6 …Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo. El orgullo nos separa, nos arruina, nos hace creer que somos superiores, y el primer paso para ser enaltecido es humillarnos y aceptar que somos soberbios y que debemos entregar nuestro corazón en obediencia y amor al Señor. Él es Juez y Justo, en Su Justicia todos somos iguales. Vistámonos de humildad, dependamos de Su Gracia y aceptemos Su Ayuda, porque nuestra mayor exaltación es ser reconocido delante de nuestro Padre Celestial y que habitemos en Su Presencia. Salmos 138:6 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos. Porque es Justo, está cerca de los humildes. Que SU ESPÍRITU SANTO NOS AYUDE siempre a humillarnos y a reconocerle en nuestros caminos. Muchas bendiciones.