Salmos 78:28
Día 11 Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis Salmos 78:28 … En cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien… Estamos prácticamente finalizando un año más, se comienza a pensar que hacemos a fin de año, acomodar horarios de compromisos, el cierre de escuela de los niños, cierre del año laboral. Incluso proyectar si se puede ir de vacaciones. Es una época del año donde la vorágine del día, la vida, alcanzar algo rápido, o los balances del año, nos hacen encontrar muchas veces con realidades que no queremos vivir. Y de las cuales queremos escapar. Por lo menos a mí me ha sucedido que me pasaran tantas cosas por la cabeza o el corazón y querer alejarme de todo, y de todos. Con la excusa de “querer estar en paz”, que nadie vea mi vulnerabilidad, de decir “me alejo de todo un tiempo, total no pasa nada.” Pero si pasa. El título de este Salmo -Salmo de Asaf- nos dice que fue escrito por el gran cantor y músico de la era de David y Salomón. Asaf fue un Profeta en sus composiciones musicales, fue un organizador y líder de los coros del Templo en los días de David, y posiblemente de Salomón después de él. Él fue alguien que profetizaba bajo las órdenes del rey. Comienza este Salmo con una simple declaración de la Bondad de Dios para con Su Pueblo. Indicando que entendía no solo que Dios era Bueno, sino que mostraba activamente esa Bondad a Israel y a los limpios de corazón. Salmos 73: 1 Ciertamente es bueno Dios para con Israel, Para con los limpios de corazón. Cuando escribía este Salmos tan hermoso, también, reconoce que desvió su mirada del blanco, sintiendo frustración, soledad, enojo, resignación. Salmos 73: 2-9 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. 3 Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos. 4 Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero. 5 No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres. 6 Por tanto, la soberbia los corona. Se cubren de vestido de violencia. 7 Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón. Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería. 9 Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra. Dios fue tan Bueno SIEMPRE con Su Pueblo: lo libró del pecado, lo sacó de la esclavitud, les brindó el maná (alimento) cada día, los perdonó de sus rebeliones. Pero Israel, siempre estaba dudando en su corazón. Siempre necesitaban comprobar que Dios existía, y le demandaban milagros. Eran fáciles de desviarse. Asaf veía estas cosas, y las exponía ante Dios porque estaba frustrado de que no vieran Sus Maravillas, ¡Eran tan obstinados! Se sentía cansado. Después de todo, uno mismo se pregunta, ¿De qué sirve ser bueno? Si los impíos disfrutan de la misma prosperidad que los limpios de corazón, entonces, ¿Cuál es la recompensa de la piedad? Si Dios tiene el control de las cosas, los planes de los malvados deberían fracasar. Incluso deberían ser castigados abiertamente. Vemos a los sinvergüenzas hacerse ricos, no por mérito, sino por cosas oscuras, por ser fraudulentos. Las personas completamente degeneradas, son bien pagadas y son buscadas para exponer sus miserias, y los hacen más adinerados. Incluso los delincuentes se enriquecen vendiendo sus historias de crímenes. Podemos agregar muchas cosas más que vemos, y que por "ver" justamente, nos hacen juzgar con nuestro pensamiento, con nuestra visión, con nuestro ideal. Que es lo que le pasó a Asaf, cuando se sintió cansado... Tal vez veamos “injusticias” o la vida misma nos lleve a preguntarnos, “Si soy bueno, no mato, no robo, me congrego, trabajo honestamente, no molesto a nadie. ¿Por qué me pasa esto a mí?” Debemos mirar siempre a Dios, aunque nos cueste: Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Pensemos en lo que Dios quiere, aunque nos cueste: Filipenses 4: 8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. La Palabra de Dios siempre nos ayudará a rebatir lo que nosotros consideramos “justo”. Ya que no siempre tenemos la razón absoluta, nos equivocamos. Y dejamos que nuestro corazón se llene de sentimientos contrarios a lo que Dios desea. Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Asaf cuando comprendió que Dios también tuvo Misericordia de él, y lo perdonó, comprendió que Dios siempre da oportunidades cuando confesamos que estamos en falta delante de Nuestro Padre. Pero Gracias al Señor por ello, porque ahí es cuando Dios se glorifica. Nos hace libres de la opresión, de la tristeza, de la amargura, el rencor. Nos sana, para vivir plenos en Su Camino y no desviarnos. Nuestro devocional nos insta a acercarnos a Él. Porque cuando no oramos, no leemos La Biblia, somos propensos a mirar con nuestros ojos naturales. Estar cerca de Dios nos hace bien. Nos da ese bienestar que ni el dinero, ni amigos, ni momentos, nos pueden dar. Nos da el bienestar de la fe, de la libertad, del descanso, de la paz. Dios sabe todo, porque en Su Soberanía, Él sabe qué es bueno y no tan bueno, para Usted. y para mí. Hebreos 4: 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. ¡Dios nos bendice!