Salmos 94:12
Día
11
Devocional
escrito por Norberto Medina Celis
Salmos
94:12 Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, Y en tu ley lo
instruyes.
Éste
Salmo destaca que es bendito, feliz y afortunado, el hombre a quien Dios corrige
y enseña.
La Biblia nos dice que:
Hebreos 12:11 Es verdad que ninguna
disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después
da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
Pero la disciplina bien de parte de nuestro Padre Eterno:
Hebreos 12:5-6, y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se
os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni
desmayes cuando eres reprendido por él; 6 Porque el Señor al que ama,
disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Pues ésta disciplina nos
prepara para los tiempos de dificultad, mientras que el malvado se dirige a su
perdición.
La
reflexión central es que:
·
LA CORRECCIÓN DE DIOS VISTA COMO UNA MUESTRA DE AMOR Y GUIA, ES UN SIGNO
DE SU PATERNAL RELACIÓN, NO UN CASTIGO DESTRUCTIVO
·
ES BUENO QUE SEPAMOS QUE LA CORRECCIÓN DE DIOS NO ES PARA DAÑAR, SINO PARA
ENDEREZAR Y GUIAR AL CREYENTE
·
LA CORRECCIÓN DE DIOS VA DE LA MANO CON SU ENSEÑANZAS Y LEY, QUE NOS DA DIRECCIÓN
Y SABIDURÌA.
En
los momentos difíciles, a través de la Disciplina de Dios, que es constante con
quien obra en maldad, aprendemos lecciones valiosas sobre la fe, la paciencia y
la Voluntad Divina.
Salmos 94:12-13 Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, Y en tu ley lo instruyes, 13 Para hacerle descansar en los días de aflicción, En tanto que para el impío se cava el hoyo.
Los versículos establecen un claro contraste mientras el creyente que es corregido es “bienaventurado”, pero el malvado está destinado a la “destrucción”.
·
Esto subraya la importancia de aceptar la Disciplina Divina para no ser
condenado con el mundo.
Por
ultimo al reflexionar en nuestro devocional, recordamos que la Corrección de Dios
es una expresión de Su Amor Incondicional.
Nos
invita a ver nuestras imperfecciones no como FRACASOS sino como OPORTUNIDADES para
crecimiento.
Al
aceptar Su Guía, es un hermoso acto de confianza que nos permite acercarnos más
a Él.
Amados
que cada corrección sea vista como un Abrazo Divino, que nos equipa para ser
mejores creyentes, fieles a Dios. Amén.