Viernes, 10 de Octubre del 2025

Salmos 94:17

Día 10

Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis

Salmos 94:17 Si no me ayudara Jehová, pronto moraría mi alma en el silencio.


¡Qué hermosa Palabra nos regala el Señor hoy!

Podemos encontrar a David con preguntas al leer del verso 1. 

Si Usted puede léalo todo: El Salmo lleva por título Oración pidiendo venganza.


El Salmista:

  • Estaba enojado por la injusticia que lo rodea y quiere que Dios ajuste las cuentas.
  • Los malvados se aprovechan de los inocentes, y los fuertes pisotean a los débiles.
  • Se sentía frustrado, y le pide a Dios que acabe con el mal del mundo y rescate a los oprimidos
  • Pregunta cuánto tiempo Dios se quedará de brazos cruzados viendo cómo la maldad se apodera de sus conciudadanos.
  • Quiere que Dios ponga fin a la risa arrogante de las personas que se ríen de los vulnerables, matan a viudas, matan a extranjeros y asesinan a huérfanos. Aplastan al Pueblo de Dios con su violencia. Afirman con orgullo que Dios no los escucha ni los ve, por lo que pueden hacer lo que quieran.
  • El Salmista no puede soportar la injusticia que estos cometen contra su Pueblo y la burla que supone para su Dios.
  • El Salmista advierte a los asesinos que afirman que Dios es ciego y sordo que el Juicio se acerca.

Cuántas veces nos hemos sentido en el zapato de David. 

Acercándonos a Dios, con nuestras “oraciones justicieras, prejuiciosas, juzgadoras, acusadoras”, muchas veces reales, otras no, otras exageradas, pero en un momento o más, hemos ido antes Dios, pidiéndole justicia. 

Y hasta nosotros querer que Dios haga algo, CUANDO ÉL TODO LO SABE, Y ACTÚA A SU TIEMPO, Y HACE SU JUSTICIA, Y NOS ENSEÑA A CÓMO DEBEMOS OBRAR.


Dios no es ciego, Dios no es sordo ante su maldad, sino que es plenamente consciente de sus crímenes y pensamientos. 

Dios lleva un registro de los crímenes que han cometido y de los que aún no han ejecutado. 

El mundo entero está bajo la jurisdicción de Dios, y Él se enfrentará a la injusticia que vea y a la opresión que escuche.


¡Porque el Único que puede vengar vituperios, agravios, ofensas, indiferencias, que son pecado, NO ES OTRO QUE NUESTRO DIOS!

Incluso cuando el alivio del mal parece lento, Dios promete rescatar y vengar a los oprimidos

Salmos 46:7-9 Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah 8 Venid, ved las obras de Jehová, Que ha puesto asolamientos en la tierra. 9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego.


DIOS VE TODO LO MALO QUE USTED Y YO HACEMOS, SENTIMOS, VEMOS, EJECUTAMOS O SIMPLEMENTE DESEAMOS HACER, PERO QUEDA EN NUESTRA MENTE.


Sus Leyes de Justicia no cambian con los tiempos. 

En última instancia, ha hecho frente a la injusticia al enviar a Jesús. 

Jesús es el Protector y el Vengador de los débiles.


Cuántas veces hemos sido débiles, al encontrarnos en diversas luchas, en las que el enemigo ha tomado lugar. 

En otras, la debilidad le abrió la puerta, otras no fuimos valientes, ¡Y no tomamos la Armadura de Dios! Podemos enumerar miles de ejemplos…

Gloria a Jesús que vino a poner fin a la violencia en el mundo. 

Pero… si hay violencia, hay guerra, hay maltrato, pero ¡TAMBIÉN ESTÁ CERCANO EL TIEMPO DEL REGRESO DE JESÚS!


A lo largo de Su Ministerio, Jesús pasó tiempo con los marginados, sanando sus heridas y diciéndoles que Su Reino acabaría con la injusticia y el sufrimiento.

Lucas 4:40-44 0  Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.  41  También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. 42  Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto; y la gente le buscaba, y llegando a donde estaba, le detenían para que no se fuera de ellos.  43  Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.  44  Y predicaba en las sinagogas de Galilea.


Jesús conocía la debilidad, escuchó sus gritos y vio su opresión.

Marcos 1:32-34 32  Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados;  33  y toda la ciudad se agolpó a la puerta.  34  Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.


Prometió a los oprimidos estar a salvo en sí mismo mientras luchaba en su nombre contra la injusticia que los oprimía.

Cuando Jesús regrese, la justicia y la rectitud llenarán la tierra y no quedará ningún rastro de maldad. 

Apocalipsis 21:4-5 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.  5  Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.


SI NO ME AYUDARA JEHOVÀ, PRONTO MORIRÍA MI ALMA EN EL SILENCIO, es nuestra Palabra del día, nuestra fortaleza para la lucha. 

Dios nos ayuda, Él jamás nos falla, Él sostiene nuestra vida.


No dejemos que nada, haga entristecer nuestro corazón, ni dejemos que se llene de silencios: amarguras, celos, peleas, buscar venganza. 

Sentirnos ansiosos, preocupados… NO NOS SIRVEN PARA NADA, NO LE DA PROVECHO A NUESTRA VIDA ESPIRITUAL.

DIOS LO PROMETIÓ, ES SU PALABRA Y ES AMÈN A SU PROMESA VIVA Y EFICAZ

Romanos 12: 14-21 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.  15  Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.  16  Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.  17  No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.  18  Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.  19  No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.  20  Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.  21  No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal. 

¡Ayúdanos Señor, en todo tiempo!