Jueves, 19 de Octubre del 2023

Santiago 4:8

                                                                                                                                                                         Día 19

Santiago 4:8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.

Dios es un Padre presente, está siempre dispuesto a escucharnos, aconsejarnos, ayudarnos, asistirnos…

Es Todopoderoso, puede hacer de todo: lo más sencillo y hasta lo imposible.

Sus Brazos están extendidos, Sus Manos abiertas y Su Corazón amándonos…

 

¿Cómo puede el hombre vivir lejos de Dios, siendo que su Amor es Eterno y Su Gracia Sublime? ¿Por qué se acuerda de que Él existe solo en sus momentos difíciles?

 

Los que hemos tenido la Gracia de que nos revele Su Palabra, sabemos que Su Plan fue Perfecto desde el principio.

Dios creó al hombre para que éste pueda estar delante de Su Presencia, para que viva en comunión con Él.

Le brindó un mundo perfecto, provisto de todo, sorprendente e incomparable…  un mundo de paz, salud, colmado de bendición.

Cerca de Dios está todo lo que el hombre necesita para ser feliz y sentirse pleno, pero…la equivocada decisión de desobedecer, lo alejó de Su Presencia.

Sucedió en el Edén, con Adán, el primer hombre, y desde allí hasta ahora, cada persona, hombres y mujeres que vienen a este mundo, nacen con esa simiente de pecado, esa marca que los aleja de Dios…

Romanos 5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

  

Pero a pesar de que nuestros actos nos alejen cada vez más de Su Santidad, Su Corazón está anhelando que volvamos de donde hemos salido, Él nos creó, nos dio vida, es Dios, pero anhela ser nuestro Padre y está dispuesto a recibir a todo aquel que vuelva confesando su pecado y arrepentido ante Su Presencia.

En Él hay perdón.

Salmos 130:4 Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.

Debemos reconocer que Él es Dios.

La reverencia es una actitud de profundo respeto y amor. 

Una conducta reverente hacia Dios incluye honrarlo, expresarle gratitud y obedecer Sus mandamientos.

 

Al acercamos a Dios confesando el pecado y arrepintiéndonos de todo lo malo, la Sangre de Cristo nos limpia, y restaura nuestra comunión con Dios.

Es a través de Jesús, que encontramos  El Camino al Padre, no hay otro camino que nos permita acceder a la Presencia de Dios.

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Aceptando el Plan Redentor de Dios, volvemos a ese estado original que Dios pensó para nosotros.


Ahora somos Hijos, nuestra meta es caminar en obediencia y comunión perfecta con nuestro Padre Celestial.

Como Hijos tenemos que comprometernos a conocer Su Voluntad, para ello debemos disciplinarnos en congregarnos, participar activamente de las reuniones de fe, escuchar el Mensaje de La Palabra, meditarla, estudiarla y ponerla por obra.

Sostener la vida de comunión a través de la oración, es también acercarnos a Dios, no solo para pedirle por nuestras necesidades, algo así es una señal de que todavía somos “niños espirituales” que solo sabemos pedir. Debemos anhelar crecer, madurar para que nuestros momentos de oración se conviertan en charlas amenas, conversaciones fructíferas, donde hablo con mi Padre y Él también me habla.


El hombre natural debe morir para darle paso al hombre espiritual.

 

Cuando éramos niños dependíamos plenamente de nuestros padres, vivíamos abriendo la boca para pedir, todo estaba a nuestro alcance, por la mano de papá que se extendía, decíamos "no hay nadie como mi papá".               

En la adolescencia comenzó el desapego, papá daba órdenes que no nos gustaban recibir… la juventud trajo la rebeldía y la desobediencia, la maldita frase “papá no sabe nada, es un viejo que se quedó en el tiempo”… cuánta inmadurez, cuánta necedad, de la cual nos hemos avergonzado…

Al llegar a la adultez y querer formar una familia, tal responsabilidad, trajo cierta seriedad a la vida, la etapa de claudicar empezó a hacer presión, con la cabeza gacha (aunque todavía con cierta soberbia, porque nosotros queríamos manejar nuestra vida) volvimos a nuestro padre a pedir consejo sobre cosas que no sabíamos resolver… Cuando llegamos a adultos mayores, sólo esperamos tener tiempo para escuchar y disfrutar la sabiduría que destilaba de nuestro padre, la que hemos desaprovechado, resistido y rechazado.

A muchos le sorprendió la vida llegando tarde a comprender, sin haber podido tener esa oportunidad de reconocer que en su padre estaba el amor, el consejo, la asistencia, la mejor ayuda, que nunca aprovecharon…

Así como operamos en lo natural, no debemos actuar en lo espiritual.

Reconocer  un error y levantarse para no volver a cometerlo, es la oportunidad que Dios nos brinda cuando perdona nuestros pecados, somos llamados a alcanzar madurez, a vivir en continua dependencia y humillación ante nuestro Padre Eterno.

Acercarnos a Dios es el Bien

Salmos 73:28 Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.

Teniendo en Él tan Poderosa Fuente de Riquezas, Su Bien, Su Misericordia, Su Gracia, Su Sabio Consejo, Su Poder… todo para favorecernos ¿Cómo podríamos actuar tan neciamente,  alejándonos y resistiéndole?

 

El Señor anhela tener comunión con nosotros. Él dijo al Profeta  Zacarías: 

Zacarías 1:3 Diles, pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, dice Jehová de los ejércitos. 


Cuando somos salvos, rescatados de una mala manera de vivir,  deseamos estar en comunión con Aquel que pagó el precio por nuestros pecados.

El pecado quedó atrás y nuestra meta es estar cerca de Dios, como un sacrificio vivo.

Nos acercamos con humildad, en fe, admirando Su Santidad, anhelantes de que cada día podamos ser transformados hasta llegar a ser como Él quiere.

Efesios 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

 

El gran clamor del Apóstol Pablo fue: Quiero conocerlo a Él

Filipense 3:10 a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,

Su deseo era que él quería estar ausente del cuerpo y presente al Señor, procurando siempre agradarle 

2 Corintios 5:8-9 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. 9Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.

 

Al igual que Pablo, es maravilloso entender lo que significa que el Poder de Dios fluya a través de nosotros.

Esa debe ser la búsqueda del corazón de cada creyente.

Para comprender y saber lo que es la intimidad de una vida de comunión viva con nuestro Dios Santo.

Dios, el Creador del Universo, nos permite entrar en comunión con Él mediante la oración.

No lo merecemos, sin embargo el Padre se complace en tener comunión con nosotros, y también se complace en responder a nuestras oraciones.

Nuestro Padre compasivo nos está esperando.

Hebreos 4:16 acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

Cuando nos acercamos a Dios, Él se acerca a nosotros.

Dios espera que tengamos voluntad de acercarnos y nos recibe en todo momento, inclusive al que se ha alejado, sin importar el tiempo, está dispuesto a recibirlo y aceptarlo con brazos abiertos, para restaurarlo.

Lucas 15:21-24 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.

Dios siempre celebra que un Hijo descarriado vuelva.

Lucas 15:32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.

Como también celebra que un pecador se arrepienta

Lucas 15:7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

 

Es el tiempo de aprovechar al máximo la oportunidad que nos brinda.

¿Será que alguno se quedará de lejos, mirando Su Poderoso Obrar?

¿Será que alguien teniendo la oportunidad de ser perdonado, seguirá llevando la pesada carga de las cadenas de esclavitud?

¿Será que teniendo el favor de ser oído y respondido por el Dios Todopoderoso, desistiremos de Su Incomparable Ayuda?


Dios está dispuesto a aceptarnos con los brazos abiertos. 

Salmos 145:18 El Señor está cerca de todos los que le invocan.

En este y cada día de su valiosa vida, decídase voluntariamente acercarse a Dios, Él se acercará a Usted, y lo colmará de Su Gloriosa Presencia.