Tito 2:11
Día 22
Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis.
Tito 2:11 …La gracia de
Dios se ha manifestado para salvación de todos los hombres.
Este versículo es una declaración
poderosa:
¡LA GRACIADE DIOS YA FUE REVELADA!
¿Qué significa esto? Significa que no es algo que tengamos que ganar, ni es algo reservado para unos pocos.
LA GRACIA ES UN FAVOR INMERECIDO,
ES UN REGALO QUE DIOS, EN SU AMOR, DECIDIÒ OFRECER AL MUNDO,
A TRAVÈS DE SU HIJO JESUCRISTO.
Ø La Salvación es por Gracia, no por obras.
No importa cuánto intentemos hacer para “merecer” el Favor de Dios, nunca será suficiente... pero tampoco hace falta.
Ø La Gracia no solo salva, sino que también transforma.
En los versículos
12 al 14 de este mismo capítulo nos muestra que esa Gracia nos enseña a
vivir de manera diferente.
APARTADOS DEL PECADO
Y CON UN CORAZÓN DISPUESTO
A AGRADAR A DIOS.
Tito 2:12 enseñándonos
que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo
sobria, justa y piadosamente,
Ø Es decir; Nos guía a vivir con equilibrio y dominio de nuestras acciones
(sobria)
Ø Nos llama a vivir una vida rectamente con los demás (justa)
Ø Nos conduce a una relación íntima con Dios (piadosamente)
Tito 2:13 aguardando la
esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y
Salvador Jesucristo,
Además, nuestra vida no solo está enfocada en el presente, sino que vivimos con una mirada puesta en El Regreso de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, lo cual llena de Propósito cada decisión que tomamos a diario.
Tito 2:14 quien se dio a
sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo
propio, celoso de buenas obras.
Entonces, por lo tanto, NO hacemos
buenas obras para ser salvos, sino que,
¡HACEMOS BUENAS OBRAS PORQUE YA SOMOS SALVOS!
Jesucristo no solo nos perdonó,
sino que nos limpió y nos hizo parte de Su Pueblo.
Un Pueblo que ahora refleja en todo
sentido Su Carácter a través de buenas
obras.
Ø El Poder para vivir la vida cristiana viene del Espíritu Santo.
Ø Es el resultado de una vida rendida a Jesucristo, donde el Espíritu Santo
produce cambios reales.
Todos debemos reflexionar:
·
¿En qué área me falta
dominio propio?
·
¿Estoy siendo justo con
las demás personas?
·
¿Estoy cultivando una relación
íntima con Dios, o solo estoy cumpliendo oraciones rutinarias?
Sabes, NO se trata de cambiar todo
de golpe... Es permitir que la Gracia nos transforme día a día.
DIOS TE SIGA BENDICIENDO.