Miércoles, 8 de Abril del 2026

Zacarías 12:10

Día 8

Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis

Zacarías 12:10 Y derramaré sobre la casa… espíritu de gracia de oración…

 

El Libro de Zacarías es uno de los Profetas menores y se encuentra en el Antiguo Testamento de La Biblia.

En el momento en que este Libro de Zacarías fue escrito, el Pueblo de Israel estaba experimentando un tiempo de gran dificultad y necesidad de la Presencia y la Gracia de Dios.

Por lo tanto, Dios les estaba dando una Promesa de Esperanza y Salvación.

 

Sin embargo, esta Promesa también se aplica a nosotros, ya que podemos buscar a Dios y recibir Su Gracia y Su Presencia en toda circunstancia por medio de Jesucristo.

 

Zacarías 12:10 y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.

 

En este versículo encontramos un llamado a la reflexión en el Amor de Dios y Su Misericordia a todos aquellos que lo buscan.

La Gracia y la oración son dos conceptos importantes en la vida de todo creyente en Cristo.

 

¿A qué se refiere con Espíritu de Gracia?

La Gracia se refiere a la Bondad, al Favor y al Amor Inmerecido de Dios hacia nuestras vidas.

Y la oración es la forma en que nos comunicamos con Él.

Esto nos indica cuán importante es orar.

Orar es sencillamente hablar con Dios y buscarle a Él en todo momento.

 

La segunda parte de nuestro versículo dice:

“Mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito”.

Aquí está hablando específicamente de Jesús, Quien fue traspasado en la Cruz por nuestros pecados.

 

Isaías 53:5-8 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 7 Angustiado él; y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿Quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.


Dios nos muestra aquí el Sacrificio que hizo por la humanidad a través de Su Hijo Jesucristo.

Por Quien, a través de Su Muerte y Resurrección, tenemos acceso a Su Gracia y Amor Inmerecido.

 

Dios invita a un genuino arrepentimiento y una tristeza sincera y no superficial, por todos nuestros pecados por los cuales Cristo tuvo que padecer en el Calvario.

 

Si bien el Libro de Zacarías fue escrito entre el 520 y 518 A. C.

La Promesa de restauración y de esperanza trasciende el tiempo.

Su Promesa de derramar Gracia y un Espíritu de Oración no solo es para un grupo selecto, Israel, sino para todo nosotros.

 

Cada vez que oramos recordamos El Sacrificio de Cristo, Quien nos invita a acercarnos a Él con un corazón sincero.

Este versículo nos invita a tener una constante búsqueda de Su Presencia donde encontraremos Consuelo, Restauración, Perdón, Esperanza, experimentaremos la Paz y la Plenitud que solo proviene de Su Presencia y la verdadera esencia de la vida que Él nos ofrece.

Dios les Bendiga.