Zacarías 12:10
Día 8
Devocional escrito por Cristina
Remus de Medina Celis
Zacarías 12:10 Y
derramaré sobre la casa… espíritu de gracia de oración…
El Libro de Zacarías es uno de los
Profetas menores y se encuentra en el Antiguo Testamento de La Biblia.
En el momento en que este Libro de Zacarías
fue escrito, el Pueblo de Israel estaba experimentando un tiempo de gran
dificultad y necesidad de la Presencia y la Gracia de Dios.
Por lo tanto, Dios les estaba dando
una Promesa de Esperanza y Salvación.
Sin embargo, esta Promesa también
se aplica a nosotros, ya que podemos buscar a Dios y recibir Su Gracia y Su
Presencia en toda circunstancia por medio de Jesucristo.
Zacarías 12:10 y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.
En este versículo encontramos un
llamado a la reflexión en el Amor de Dios y Su Misericordia a todos aquellos
que lo buscan.
La Gracia y la oración son dos conceptos
importantes en la vida de todo creyente en Cristo.
¿A qué se refiere con Espíritu de
Gracia?
La Gracia se refiere a la Bondad,
al Favor y al Amor Inmerecido de Dios hacia nuestras vidas.
Y la oración es la forma en que nos
comunicamos con Él.
Esto nos indica cuán importante es
orar.
Orar es sencillamente hablar con
Dios y buscarle a Él en todo momento.
La segunda parte de nuestro
versículo dice:
“Mirarán a mí, a quien
traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito”.
Aquí está hablando específicamente
de Jesús, Quien fue traspasado en la Cruz por nuestros pecados.
Isaías 53:5-8
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el
castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino;
mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 7 Angustiado él; y afligido,
no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de
sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8 Por cárcel y por juicio
fue quitado; y su generación, ¿Quién la contará? Porque fue cortado de la
tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.
Dios
nos muestra aquí el Sacrificio que hizo por la humanidad a través de Su Hijo
Jesucristo.
Por
Quien, a través de Su Muerte y Resurrección, tenemos acceso a Su Gracia y Amor Inmerecido.
Dios
invita a un genuino arrepentimiento y una tristeza sincera y no superficial,
por todos nuestros pecados por los cuales Cristo tuvo que padecer en el Calvario.
Si
bien el Libro de Zacarías fue escrito entre el 520 y 518 A. C.
La
Promesa de restauración y de esperanza trasciende el tiempo.
Su
Promesa de derramar Gracia y un Espíritu de Oración no solo es para un grupo
selecto, Israel, sino para todo nosotros.
Cada
vez que oramos recordamos El Sacrificio de Cristo, Quien nos invita a
acercarnos a Él con un corazón sincero.
Este
versículo nos invita a tener una constante búsqueda de Su Presencia donde
encontraremos Consuelo, Restauración, Perdón, Esperanza, experimentaremos la
Paz y la Plenitud que solo proviene de Su Presencia y la verdadera esencia de
la vida que Él nos ofrece.
Dios
les Bendiga.