Zacarías 8:16
Día 11 Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis Zacarías 8:16 …Hablad verdad cada cual con su prójimo… El libro de Zacarías contiene profecías sobre el retorno del Pueblo de Israel del exilio de Babilonia, la reconstrucción del Templo y la ciudad de Jerusalén. nuestro devocional nos dice: …Hablad verdad cada cual con su prójimo… El Profeta Zacarías comparte un mensaje muy claro de cómo quiere Dios que nos comportemos con nuestro prójimo. Una de las cosas que más aborrece Dios, son los labios mentirosos. Este versículo de Zacarías nos insta a decir la verdad. No solamente en lo personal sino también como comunidad cristiana, nos exhorta a vivir con integridad y a ser justos. Hablad verdad cada cual con su prójimo… Tener valores es fundamental para la fe de todo creyente. La verdad es uno de los valores más importante, porque cuando hablamos la verdad, no solo nos mantenemos fieles a la Palabra de Dios, sino que también fortalecemos nuestras relaciones y vínculos porque de esa manera construimos confianza en los demás. Dios quiere que cada uno de Sus Hijos seamos honestos y hablemos la verdad con amor y paciencia, aunque muchas veces cuesta, duela, y otros se ofenden y se alejen de nosotros. Jesús dijo: … Yo soy la verdad… Juan 4:6 Él nos quiere ver conductores de la verdad. Es decir, que seamos veraces, que los demás vean que vivimos lo que hablamos en todo tiempo y circunstancia y en todo lugar. Jesús es nuestro ejemplo. Juzgad según la verdad y lo conducente a la paz de vuestras puertas. Dios demanda a Su Pueblo ser justos. Que juzguemos según la verdad, que evitemos los prejuicios y la discriminación y nos aseguremos de que nuestras decisiones sean justas, considerando la paz en nuestras decisiones que promuevan la armonía en lugar de discordias y confrontaciones. No importa cuánto sirvamos en la Iglesia, o si nos congregamos todos los cultos, o si hacemos largos ayunos, a Dios no le interesa tanto los ritos “espirituales” en sí que hagamos, o el cumplimiento de una ceremonia, sino el estado del corazón de la persona. Dios nos ofrece un futuro Glorioso, pero a veces caemos en cautiverio como el Pueblo de Israel. El resentimiento, los malos pensamientos hacia otras personas, la falta de perdón, el egoísmo, los celos, la envidia, la inmoralidad y cuantas cosas dejemos entrar en nuestro corazón serán las celdas que impedirán que la mano de Dios se extienda a favor nuestro. Dios prometió dar a Su Pueblo grandes recompensas, y Él no cambiaría Su Forma de pensar para bendecirnos. Pero al igual que Israel debemos arrepentirnos y vivir en rectitud. En vista de las bendiciones futuras que Dios nos prometió, debemos arrepentirnos y vivir en justicia, mirando hacia el futuro maravilloso de bendición y privilegio que Dios nos prometió. Dios será Fiel, pero nosotros también tenemos responsabilidades. Decir la verdad, ser justos y vivir en paz. Dios ama, pero también aborrece. Dios nos ama, pero debemos prestar atención a lo que Él nos dice: SI ME AMÁIS, GUARDAD MIS MANDAMIENTOS. Juan 14:15 Dios les Bendiga.