Zacarías 8:16
Día 26
Devocional escrito por Natalia
Zamora
Zacarías 8:16 …Hablad
verdad cada cual con su prójimo…
Zacarías como Hageo, eran dos Profetas
que vivieron en el mismo periodo de la historia.
Ellos fueron llamados a hablar de
parte de Dios al Pueblo que estaba en cautiverio a causa de la desobediencia de
sus padres.
El primer capítulo de Zacarías
comienza llamando al arrepentimiento y a volverse de todo corazón a buscar de
Dios, a que no endurecieran su corazón.
Cuenta en capítulos anteriores que
el Pueblo estaba en ruinas, tanto espiritual como económicamente.
Al volver a su tierra, tenían que
construir el Templo de Dios, esto significaba esfuerzo físico tanto como
esfuerzo económico.
Imaginemos por un momento lo que es
volver al lugar donde vivían antes y encontrarlo en ruinas, caminar por lugares
y en cada uno encontrar un recuerdo destruido. En ese estado se encontraban.
DIOS, COMO UN PADRE MISERICORDIOSO,
envió a Zacarías con un Mensaje de arrepentimiento, pero también de
restauración, de perdón y de esperanza para un futuro lleno de victoria.
Dios les hablaba que iba a devolver
el gozo a Su Pueblo, que les quitaría la vergüenza que causó su desobediencia.
Que todos sus habitantes volverían
a andar por las calles de su ciudad con alegría.
Dios restauraría a Su Pueblo, todos verían la Mano del Todopoderoso en ellos, y a causa de esto querrían ir a buscar de Dios en su tierra.
Toda esta bendición era irrevocable
para Su Pueblo, pero Dios solo pedía un requisito… QUE HAYA VERDAD EN SU
CORAZÓN.
La verdad es el acuerdo entre lo que se piensa, se dice y la realidad de los hechos.
Leyendo esto me pregunté, entre tantas cosas ¿Por qué el Señor les pediría verdad entre hermanos?
En realidad,
les pedía como requisito que sean sinceros, que como se mostraban, así fueran realmente, sin fingimiento.
Dios conoce nuestros pensamientos y acá vemos algunos versículos bíblicos:
Salmo 139:2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos.
Salmo 139:23-24 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos. 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
1 Crónicas 28:9 … Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos…
Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz... y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Romanos 8:27 Mas el que escudriña los
corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad
de Dios intercede por los santos.
Podemos ver que a cualquiera
podemos engañar y ocultar lo que pensamos, pero a Dios no.
Hay cosas que hasta el más ciego
espiritualmente puede percibir.
Muchas veces escuchamos: “Esta persona
no me cierra…” , “No me convenció lo que me decía…” o simplemente sentir algo raro
en el ambiente.
Esto sucede cuando la verdad no está, se oculta, se miente, se finge ser algo que no es… parece que no es malo, pero está presente la maldad.
…Hablad verdad cada cual con su prójimo…
Dios realmente quería mostrar en
alto a Su Pueblo, pero para hacerlo tendrían que ser genuinos con ellos mismos
y con su prójimo.
No podía traer el avivamiento
prometido sino había ARMONÌA REAL, SIN FINGIMIENTO ENTRE SU PUEBLO, porque de
esa manera no serían de ejemplo,
Miren sino era importante este requisito, el versículo continúa:
Zacarías 8:16… juzgad
según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas.
Mandando Dios que, desde las
personas con renombre, hasta el simple ciudadano, debían juzgar según La Verdad.
No en el criterio humano, sino SEGÚN
LA VERDAD DE DIOS, ESTO ES, CONFORME LO QUE DIOS DICE EN SU PALABRA.
Juzgar cada suceso, sea lo hecho por
una persona con estirpe, hasta el más común de los individuos del pueblo.
Zacarías 8:17 Y ninguno
de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento
falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová.
Dios rechaza la mentira, el rencor
y el engaño.
Hermanos esto es para Su Pueblo, es
para Usted y para mí.
Estos días viendo una situación personal,
que viví en lo laboral, analizando como actuaba una persona, llegué a la conclusión de que este individuo pensaba mal y obraba mal, porque conforme lo malo que tenía
en su corazón pensaba, hablaba y actuaba.
A veces hay personas que están
enemistadas con otras, hablan mal de ellas con todos.
Al tiempito vuelven a estar bien, pero
después se enojan nuevamente con la persona y también con las que hablaron y
contaminaron con habladurías…
Y quienes escucharon “los chismes”
terminan entre ellas distanciándose y hablando pestes de ellas mismas, y así
sigue el circulo por años…
A veces se piensa que es inmadurez,
pero con el paso del tiempo, pasa a ser un estado del corazón: corrupto,
endurecido, enemistado con la Verdad Divina.
Este capítulo tiene Promesas Poderosas de parte de Dios para Su Pueblo.
Pero para cumplirlas ÈL QUIERE VERDAD DESDE ADENTRO HACIA AFUERA.
Ø CLARAMENTE LA VERDAD DE DIOS DEBE ESTAR EN EL CORAZÒN DE SU PUEBLO.
Ø ALLI OCURRE LA VERDADERA TRANSFORMACIÒN.
Ø PARA ESTO, PRIMERO DEBE HABER UN GENUINO ARREPENTIMIENTO DEL PECADO.
Ø DARLE EL CONTROL AL ESPIRITU SANTO PARA QUE OBRE.
Entreguemos en El Altar de Dios
sinceramente todo lo malo que hay en nuestro corazón, los malos pensamientos,
las malas expresiones, comentarios, chismes, sabiendo que daremos cuenta
delante de Dios de cada palabra ociosa que hemos dicho.
Mateo 12:36-37 Mas yo os digo que de toda
palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del
juicio.37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás
condenado.
Ø A nuestro Padre No debemos pedirle que nos cambie, debemos entregarle
todo lo malo, para que Él derrame Su Bien.
Allí habrá un cambio genuino, para
siempre, así podremos estar bien con todos, sostenidamente, y de este modo no volveremos
a fallarle al Señor.
DIOS ES EL PRIMER INTERESADO EN
AYUDARNOS, SOMOS SU PUEBLO.
Dios les bendiga.