Lunes, 27 de Enero del 2025

Zacarías 9:9

Día 27

Devocional escrito por Cristina  Remus de Medina Celis

Zacarías 9:9…Tu rey vendrá a ti, justo y salvador…


Esta profecía fue escrita varios siglos antes del cumplimiento de la misma.

Israel había sido llevado cautivo por muchos años, regresa, y Jerusalén está destruida. Tienen que volver a reconstruir la ciudad, para más el Pueblo, estaba bajo la opresión de muchas naciones, sobre todo Persia que era la superpotencia de esa época y que tenía el señorío sobre Israel. 

Zacarías 9:9 Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.



Todas las naciones los querían destruir para siempre y en ese ambiente desolador, de tristeza por toda la gloria que se había perdido, Zacarías ministra al Pueblo y proclama a gran voz y deja escrita esta profecía

…. Alégrate mucho…. Tu rey vendrá a ti, justo y salvador…


En ese contexto de desolación, incertidumbre, angustia y opresión repetida, el Pueblo es llamado a regocijarse.


Dios envía ésta palabra de esperanza, y les habla acerca de un ser Maravilloso que ha de venir y que va a arreglar las cosas, y que va a poner todas las cosas en su lugar. Por eso el profeta escribe para que quede grabado en letras lo que Dios haría en Su tiempo. (El libro de Zacarías fue escrito 600 años antes del nacimiento de Jesucristo.)


Muchas veces en el Antiguo Testamento la venida del Mesías se presenta con un trasfondo triste, sombrío, peligroso, de amenaza. 

Y sin embargo siempre está acompañado de un llamado al regocijo y al gozo.


Isaías 9:2-3- El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. 3 Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos.


.

Hermanos queridos, tenemos que recordar eso, que muchas veces La Palabra nos llamará a regocijarnos y a pensar en lo que Cristo hace posible, en medio de tiempos

de tribulación y de angustia, en momentos en que todas las cosas no nos van bien.


Tenemos la Bendición que la profecía de Zacarías ya se cumplió, y ese Ser Maravilloso es nada más, ni nada menos, que Jesucristo. 

Él entró triunfante en Jerusalén, sobre un pollino hijo de una asna. (Mateo 21:1-11). 

Murió y resucitó al tercer día, ascendió al Cielo y está sentado a la Diestra de Dios Padre.

Y ahora está con nosotros a través del Espíritu Santo, morando en nuestro corazón. 

¡Y nos da la seguridad que todo estará bien!


Es tremendo Hermanos ese llamado de Dios a desafiar las tinieblas, a desafiar las cosas negativas en la vida, y nos llama a regocijarnos de una forma diferente. 

Nos llama a regocijarnos en El Espíritu, a estar confiados en Sus Promesas Fieles y Verdaderas, en medio del fuego de la prueba.


Muchas veces el Señor permitirá que vengan a nosotros tribulaciones y angustias para preparar el trasfondo para la liberación que Dios quiere hacer en nuestras vidas.


Cuando todo está mal, es ahí cuando debemos armarnos de este pensamiento: “No, yo voy a adorar a mi Señor, yo voy a declarar Su Bondad. Yo voy a celebrar, porque La Palabra me dice que; “El gozo del Señor es mi fortaleza”.


Tenemos que aprender a cultivar como un acto de voluntad, en el Espíritu, el Gozo del Señor, 

¡Y celebrar al Señor aunque alrededor de nosotros no todo esté bien!


Cuando uno se niega a someterse bajo las circunstancias, problemas, graves enfermedades… y decide gozarse en El Señor,  comienza a celebrar Su Presencia, la Buena Voluntad de Dios en su vida.


Yo voy a declarar que Él es Bueno y que tiene Grandes Propósitos en mi vida. 

Y cuando comienzo a poner la fe por obra, es ahí cuando mi espíritu y alma se fortalecen, y fluye ese Río de Aguas Vivas por mi interior, sintiendo la Bendición de Dios en mi vida.


Porque no hay nada que tenga más poder para derrotar el diablo que la alabanza de los Hijos de Dios cuando están en medio de las pruebas y de tribulaciones.


Hay un corito de nuestra querida hermana Estela de Alvares que dice así; “Alabar a Dios cuando las cosas te vayan bien, que bueno es, alabar a Dios cuando en la vida no hay problemas, que cosa buena, pero yo le alabo dentro de mi quebranto y este Cristo Santo se Glorifica dentro de mí.” 


Debemos aprender a gozarnos en El Señor a pesar de…


Habacuc estaba sumamente preocupado por la situación de Israel. 

Dios había usado a Babilonia para disciplinar a Israel y lo expresa en forma de quejas hacia Dios. 

Y le dice, ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás…?

Dios le responde que tiene planes para los justos que viven por fe. 

Y que los enemigos de Dios no reinarán por mucho tiempo, pero recibirán su justo castigo.

Y es ahí cuando Habacuc expresa su fe en Dios, incluso sin entender completamente.


Habacuc 3:17-18 Aunque la higuera no florezca ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de las majada y no haya vaca en los corrales, con todo yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación.


¡Qué importante es la determinación! 

A Dios le agrada cuando Sus Hijos se determinan en algo. De hecho Él demanda que nuestra determinación sea firme. 

Job 22:28- Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz.


Habacuc se determinó que a pesar de todo iba a gozarse en El Señor y a proclamar su adoración y alabanza a Dios a pesar de...

Cuando estamos pasando por diversas pruebas el enemigo quiere que nos echemos a morir, que no vayamos al culto, que no prediquemos El Evangelio, que no sirvamos a Dios, trayéndonos desánimo y desesperanza. 


Pero no, no dejes de hacer el bien. Nunca te canses de glorificar al Señor. 

No somos de los que retroceden, somos de los que confiamos y esperamos en nuestro Dios. 

Tenemos fe, amor y esperanza.  Somos una Iglesia que avanza, que no se detiene por nada. 

Esa es la esencia cristiana.


Cristo vino al mundo, no como un rey impersonal, común y distante, sino que vino como un Rey personal para cada uno de nosotros.

ALÉGRATE MUCHO, HIJA DE SION; 

DA VOCES DE JÚBILO HIJA DE JERUSALÉN; 

HE AQUÍ TU REY VENDRÁ A TI...


¡ALELUYA! ¡QUÈ HERMOSA PROMESA! 

!TU REY VENDRÁ A TÍ!

¡Dios siga bendiciendo a Su Pueblo!